Hoy viernes, 25 de Agosto, ha sido un día muy agitado para mí.
Se inicio con el arreglo de cuentas con Lucha y Pepe. Y una vez resuelto este problema, de forma muy satisfactoria para mí, me fui a la sala de computación.
Y allí, pase a limpio alguno de mis apuntes para mi historia de la estancia en este país y en este pueblo, como es Guacho.
El tiempo paso sin sentir, y en un momento vi que el proceso de prueba y degustación de platos típicos, se estaba llevando a cabo en la biblioteca.
Un jurado muy digno, aparente y serio, estaba juzgando las bondades de cada uno de oso platos presentados: su visión ya era apetitosa.
Baje a avisar a Juan, de lo que ocurría, y subimos a ver....
¡ Caray ! Participaban cinco platos, muy abundantes (de ellos comimos luego todos, y calculo que éramos al menos cincuenta), y aunque como en todos los concursos, tuvo que haber un ganador, claro esta. Pero para un degustador nato como soy yo, todos ellos estaban ricos, pero que muy ricos....
No me preguntéis los nombres, no sabría decíroslos, solo sé deciros que estaban exquisitos, excelentemente buenos. Finalmente, no he conseguido enterarme de los nombres.... ¡ Mala pata !
Apenas tenían sal, y aunque solo comí un platito mínimo, (todos ansiaban ponerme mas y mas espero no haberlos ofendido o molestado por comer solo un poquito de cada uno), y a pesar de todo , cuando termine de probarlos , me sentía tan hinchado y muy a gusto... tanto que siendo la una y media, me fui a echarme la siesta... además, encantado me sentí, cuando Juan me dijo:
- A las cuatro tengo una charla para padres en el CETA 15, espero que me acompañes y me eches una mano.-
- Naturalmente, Juan.-
Y a las tres y media, que fueron las cuatro, nos fuimos para allá.
Había bastante concurrencia ( unas cincuenta personas ), que después de una explicación leve de Juan, después se explayaron con una serie de preguntas, que desde nuestra mentalidad europea, no eran fáciles de responder, aunque se respondieron, naturalmente.
Se les entregaron unas ciertas preguntas con un papel, para trabajar en común y en grupos de seis / siete personas, y que después de escribirlas, las comentaron en voz alta, compartiendo con todos. Fue una reunión encantadora, con mucho de ansias de colaboración entre unos, otros y todos.
Después, fuimos a recoger unas copias que Juan había dejado encargadas el día antes, y mira tu, no estaban ....
Y ya, siendo las ocho y cuarto, nos fuimos a casa ce Vanesa se nos habían ido pasando los días, y no nos habíamos vuelto a ver.
Allí estuvimos en una charla tan agradable, que nos dieron las once, sin darnos cuenta.
Volvimos a Centro y nos fuimos a descansar.
Mañana será otro día...
GODA
